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Descubren que cultura mesoamericana cargaba de magnetismo ciertas partes del cuerpo de sus esculturas

Arte

Por: pijamasurf - 05/02/2019

Misteriosamente, la antigua cultura de Monte Alto cargaba de magnetismo la zona del ombligo y la izquierda derecha de sus esculturas

Hace poco se encontró "evidencia circunstancial" de que la cultura olmeca podría haber conocido el magnetismo, después de que se obtuvo una barra magnética en San Lorenzo. También se encontró una escultura animal con una corriente magnética anómala en Izapa.  

Un nuevo descubrimiento parece confirmar que las culturas mesoamericanas conocían el magnetismo y lo incorporaron de una manera casi sistemática en sus esculturas. Esto supera el conocimiento más temprano del magnetismo, el cual se consideraba que era de Tales de Mileto, quien para algunos académicos es considerado también como el padre de la filosofía.

Científicos de Harvard, Yale y el MIT estudiaron una serie de esculturas de la cultura de Monte Alto, que se desarrolló en lo que hoy es Guatemala y que al parecer podría ser anterior incluso a la cultura olmeca. Los científicos encontraron "significativas anomalías magnéticas" asociadas con dos regiones del cuerpo, el "ombligo" en el caso de esculturas de cuerpo completo y la zona del oído derecho en las esculturas sólo de rostro. Esto fue hallado en cuatro esculturas de cuerpo completo y en tres de rostro.

Según sus hallazgos, la anomalía magnética debió de haber sido intencionalmente causada por una "corriente eléctrica inducida por un rayo en la superficie de la roca", la cual predata la manufactura de las esculturas. Así que preparaban "piedras de rayo" para crear sus obras. Esto parece ser evidencia del conocimiento del magnetismo en un período mucho más temprano de lo que se pensaba, posiblemente en el segundo milenio a. C. Probablemente, quedará como un misterio sin resolver la cuestión de para qué cargaban de magnetismo sus piedras y por qué en esos puntos.

Las escultura que se conocen como de vientre de vaso o de vasija parecen tener vientres cargados de energía, como los de los maestros taoístas que cultivaban el campo de cultivo o dantian, en la zona abdominal. 

 

Con información de The Daily Grail y Science Direct

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Arte

Por: pijamasurf - 05/02/2019

"Has escuchado descripciones de ese mar. Ahora flota, confía y goza su moción"

Yalal ad-Din Muhammad Rumi es actualmente uno de los poetas más leídos en todo el mundo, y seguramente el más leído en países que hablan persa. Rumi nació en el noroeste del imperio persa en el siglo XIII, en lo que hoy es Afganistán. Tempranamente emigró a Anatolia. Su padre era parte de un linaje de sufíes, la corriente de misticismo islámico (hoy perseguida) que predica la unión extática con la divinidad. Rumi logró zurcir la teología y la filosofía mística en sus versos con una luminosa integridad que pocos otros poetas en la historia han si acaso igualado. Para muchos, la poesía de Rumi es uno de los testimonios más altos de la espiritualidad humana.

Presentamos aquí un poema de Rumi tomado de la antología The Soul of Rumi, traducido al inglés por Coleman Bark. Nos preguntamos aquí por la moción del mar, por ver la eternidad en las formas y dejar que opere a través de nosotros la marea... dejar las cuitas en la orilla y dejarse llevar... meditando en el rostro divino, en el rostro oceánico,  la más alta guía.

 

Flota, confía, goza

 

El Profeta dijo: nadie voltea hacia atrás

y se lamenta de dejar

este mundo. ¡Lo que se lamenta

 

es cuán real pensamos que era!

Cuánto nos preocupamos

de las apariencias y qué poco

 

atendimos a aquello que se mueve

a través de la forma. "¿Por qué pasé

mi vida negando la muerte? ¡La muerte

 

es la clave de la verdad!"

Cuando escuchas lamentos como ese

di, en voz baja, para ti

"Aquello que te movía entonces

todavía te mueve, la misma

energía. Pero ahora entiendes

 

perfectamente que no eres

esencialmente un cuerpo, tejido, huesos,

cerebro o músculo. Disuélvete

 

en la lúcida visión. En vez

de mirar abajo hacia la tierra

del camino enfrente

 

mira hacia arriba: ve ambos mundos,

el rostro del rey, el océano

esculpiendo y llevándote

 

consigo. Has escuchado

descripciones de ese mar. Ahora

flota, confía y goza su moción".